“Luco, macheta y red” son los elementos básicos de un campesino, como la Santísima Trinidad, tienen que ir juntos y cada uno tiene su historia prehispánica. Además, siguen siendo utilizados hasta hoy en día.
Hablemos del luco, este es utilizado para cortar esas mazorcas que están en lo más alto del árbol de cacao. Seguramente, antes de que existiera el acero, se utilizaba obsidiana, piedra de Jade o alguna otra piedra filosas traídas del centro de la República. El luco siempre ha sido un elemento básico para poder cortar las mazorcas pues el campesino sabe que si se sube al tronco a cortarlas, en esa subida va a a tirarle las flores y chilillos a la planta de cacao. Por eso, tuvieron que idear una herramienta que les permitiera cortar sin dañar a la planta. El luco está conformado por un palo largo de madera, en la punta tiene un gancho de metal, plano y curveado, bien filoso que es lo que va a cortar la mazorca de lo más alto.
Claro que no puede faltar la macheta, que es un instrumento hecho de un machete grande desgastado, que por algún motivo se partió por mitad o se fue haciendo más pequeño de tanto afilarlo. La macheta es usada porque es menos pesada para irla cargando y cortando esas mazorcas, esos frutos del árbol del cacao que están a la mano. Hay que cortar con mucho cuidado cada mazorca del árbol, solamente cortar el pedúnculo, no vayas a cortar el cojinete porque lo echas a perder y ya no va a servir para ser polinizado; se esterilizaría el árbol.
La macheta tiene su antecedente prehispánico; antiguamente se le llamaba hueso, pues se utilizaba un hueso como tal que seguramente era de fémur de venado o de jabalí. Ese hueso tenía forma de una tajadita oblicua y también se usaba para quebrar la mazorca y poder extraer las semillas. La habilidad aún se sigue conservando, aún algunos antiguos utilizan este hueso o herramienta prehispánica, sin embargo, ya hay más destreza al agarrar a la mazorca y se clava y rápidamente con movimiento se abre y se empieza extraer está semilla.
Finalmente, tenemos a la Red o mecapala que todavía conserva esa manufactura prehispánica. Está hecha a base de hilo de henequén, que es tejida por artesanos hasta formar una red, en la parte superior tiene una banda ancha (no un hilo) que les servirá para ponérsela en la frente y así les permita llevar bien la carga sin que le lastime la frente. Todavía en nuestros días hay artesanos cercas de aquí de la comunidad en “El Zapote” que hacen estos elementos artesanales, como las redes, hamacas, morrales, todo de henequén.
El campesino recoge lo cortado por la macheta o con el luco, lo va haciendo montoncitos en las jilas y los va recogiendo en la red para llevarlos al montón grande donde se concentran todas las mazorcas que van a ser cortadas. Y es ahí, donde posteriormente empezarán a quebrar las mazorcas con la macheta y a extraer esas semillas para colocarlas en un canasto o caja. Aún se siguen conservando estos elementos tradicionales, aún siguen funcionando y aún no existe un invento o una adecuación para mejorar la técnica del luco de la macheta o de la red. El luco, la macheta y la red son elementos de uso tradicional que aún en nuestros días se siguen utilizando. No hay herramienta morder nada ni maquinaria que pueda sustituirlos.